martes, 3 de noviembre de 2009

Brasil espera sumar experiencia en el Campeonato Mundial de Italia


Boxeo Brasileño

El país carioca tiene grandes deportistas en variadas disciplinas como el fútbol y el automovilismo. En el viejo continente se está desarrollando una competencia de importancia planetaria y el equipo de luchadores creen que no desentonaran.

Por Marcela Ojea



Los brasileños aman profundamente el “futebol” no por nada son los reyes del universo en ese deporte, prueba de ello es que han levantado cinco veces la Copa del Mundo.
Pero además tienen un lugar en su corazoncito para otras disciplinas como el automovilismo donde han tenido y tienen hasta el día de hoy pilotos que los representan en la Formula 1 como Nelson Piquet, Emerson Fittipaldi, Ayrton Senna, Rubens Barrichelo y Felipe Massa; aunque también se destacan en el básquet, atletismo, tenis y el Boxeo pero sus representantes no tienen tanto renombre como debería ser.
Hoy en día los cariocas tienen casi una decena de púgiles que sobresalen en competencias mundiales como: Mike Anchondo que hace poco derrotó al Argentino Rodrigo “la hiena” Barrios, Paulo Carvalho, el peso pluma Robson Donato Conceição, el ligero Everton Dos Santos, el súper pesado Gidelson Silva de Abreu, y el "galán" del peso gallo James Dean Pereira. Todos ellos quieren seguir los pasos de los referentes nacionales e históricamente conocidos Acelino ‘Popo’ Freitas y Eder Jofre.
Otro país que está teniendo buenos resultados en Boxeo es Cuba, quién además en gesto solidario brinda ayuda prestando profesionales del área para mejorar el deporte en toda Latinoamérica.
Siete pugilistas brasileños, dos de ellos campeones del reciente torneo Panamericano no dejaron pasar la oportunidad y solicitaron la cooperación deportiva de Cuba y se hospedaron en el campamento en Camagüey, en el oriente de la región.
Hace tan solo un mes el contingente de luchadores se alojó en la isla para mejorar su técnica y realizar una base de entrenamientos intensivos teniendo en cuenta que en estos momentos se está desarrollando en Italia el Campeonato Mundial de boxeo.
James Dean Pereira, es el nuevo galancito del ambiente, no llega a los veinticinco años y es uno de los representantes de América del sur en el viejo continente. Lleva ese nombre por la simple razón que su madre, una humilde trabajadora, es una admiradora de James Dean el famoso actor y símbolo sexual de la década del sesenta en los Estados Unidos. El joven no reniega de su nombre, es más lo usa con orgullo: "él era un tipo al que le gustaba vivir la vida y en eso nos parecemos" confiesa Pereira quién obtuvo la medalla de bronce en los Juegos de Santo Domingo en el 2003.
El entrenador del equipo brasileño de box, Gabriel De Oliveira, hijo del medallista olímpico de 1968 Servilio de Oliveira, confía en el talento de los jóvenes a los que dirige que terminó tercero en el Panamericano de México: “los boxeadores brasileños tienen la calidad para buscar medallas mundiales, y a partir de este año llegarán con madurez a los Juegos Olímpicos de Londres 2012”.
En el Panamericano de Guadalajara, Brasil ganó dos medallas de oro: del minimosca Paulo Carvalho, quien venció 12 - 9 al puertorriqueño Emanuel Rodríguez, y del peso pluma Ronson Donato Da Conceica, ganador 6 - 5 del mexicano Oscar Valdés, campeón mundial juvenil.
Por lo tanto, Oliveira está esperanzado con que el boxeo brasileño siga creciendo como lo está haciendo hasta el momento, y el hecho de que Río de Janeiro sea una de las ciudades que se postuló a la candidatura para los Juegos Olímpicos de 2016 ayuda al pugilismo porque es un deporte que da muchas medallas y al país le conviene ser competitivo en ese tipo de disciplinas.
"Hay países de más experiencia, pero venimos creciendo; hace tres años tenemos más apoyos y los chicos suman más peleas internacionales y han mejorado mucho. Estamos haciendo un buen trabajo en las categorías juveniles y tenemos optimismo para el 2011", explicó el instructor Oliveira.

Los elefantes también juegan al futbol


Fútbol en Costa de Marfil

Se juega con tantas ganas como en el resto del mundo. El hambre es el principal motor que lleva a los jóvenes a practicar deportes. La pasión se ve alimentada por el Mundial 2010 que se desarrollará en África por primera vez en la historia.

Por Marcela Ojea

El fútbol ha constituido en el mundo entero una suerte de pasión que no se puede explicar de ninguna forma. Se inventó en Inglaterra en el siglo XIX pero rápidamente se extendió por todos los continentes hasta que se transformó en un deporte sin fronteras, ya para 1910 existían los clubes y las federaciones de Fútbol en Europa y América. Sólo falta agregar un detalle: esto sucedía en países libres, soberanos e independientes económicamente. Pero… ¿qué sucedía en los países que eran colonias de los grandes estados imperialistas de Europa?
La Repúblique de Côte-d'Ivoire, más conocida como la República de Costa de Marfil, también solía practicar el fútbol, pero se realizaba extraoficialmente. Recién en 1956 se fundó la “Primera División de Costa de Marfil”, es decir la máxima categoría del fútbol marfileño, gestionada por la Fédération Ivoirienne de Football. Desde 1960, año en que el país africano obtuvo la independencia definitiva de Francia, hasta el 2004 se llamó “Superdivisión”, y del 2004 al 2007 fue renombrada “Ligue 1 Orange” por motivos puramente económicos, ya que por un patrocinador invirtió mucho dinero para que lleve su marca. Finalmente el año pasado, la liga se rebautizó por última vez para ser conocida como “MTN Ligue 1”.
El país de “los elefantes”, apodo de la selección de fútbol marfilense, tiene catorce equipos jugando en la primera división. El team más popular es el ASEC de Abidján que posee veintidós títulos, lo sigue el África Sports National con quince consagraciones. Al mismo tiempo, el ASEC es el único conjunto marfileño, junto con el Stade d'Abidjan, que ha ganado la Liga de Campeones de la CAF (Confederación Africana de Fútbol), ambos en una sola ocasión. El resto de los equipos son: Issia Wazi, EFYM, SO Armee, Stella Club, Jeunesse Abidjan, Sewe Sport, Denguele Sport, Ouragahio, Sabe Sports , Bassam, y el ES Bingerville.

¿Qué lleva a los marfileños jugar a la pelota?

Costa de Marfil es un país donde conviven más de sesenta etnias diferentes, por lo tanto no hay una lengua unificada, aunque la mayoría habla francés, idioma que heredaron luego de haber estado sometidos a Francia desde 1830 hasta 1958.
El 54% de los marfileños viven en zonas rurales y se dedican a trabajar la tierra, que para fortuna de la comunidad es muy fértil. Allí se puede cultivar café, cacao, caña de azúcar, bananas, algodón y ananás. Esta nación se destaca como productora líder mundialmente de cacao y café, junto a Ghana, Nigeria y Brasil.
Por sus amplias zonas de bosques, la región tiene gran desarrollo de la silvicultura, o sea el cuidado de los bosques para obtener un rendimiento sostenido de sus recursos y beneficios. No sólo se centran en la producción maderera que permite la exportación de caoba, iroko, sipo; sino que también mantienen los pastos para la pastura del ganado local.
Tiene una población de más de dieciocho millones de habitantes, pero solamente la mitad sabe leer y escribir, y tienen una esperanza de vida que ni en los hombres, ni en las mujeres superan los cincuenta y dos años. Entonces si el ascenso social no se puede lograr mediante una carrera universitaria, -solo doce mil setecientos jóvenes asisten a una Facultad para especializarse- la salida de la pobreza se puede lograr jugando al Fútbol. Es básicamente el hambre el motor que impulsa a los más chicos a practicar el deporte.
Ejemplos de jugadores marfileños que han triunfado en el exterior hay muchos, pero quizás el más destacado es el caso del delantero Didier Drogba, jugador del Chelsea en la liga inglesa. Drogba es el alma máter de la selección de los elefantes, y el ídolo máximo e indiscutido de la juventud lugareña.
Prueba de ello, fue el trágico accidente sucedido en el estadio Houphouet-Boigny de Abidján este año cuando se enfrentaron los seleccionados de Costa de Marfil y Malawi por un lugar en el Mundial 2010, donde veintidós personas perdieron la vida y ciento treinta y dos resultaron heridos al derrumbarse un muro del recinto.

Los espectadores habían acudido en masa a ver el encuentro deportivo donde se desempeña la estrella local Drogba, y otros compatriotas que brillan en el extranjero. El Houphouet-Boigny tenía capacidad para treinta y cinco mil espectadores, pero la instalación se vio desbordada llegando a albergar a cincuenta mil lugareños, lo que hizo que las estructuras se vinieran abajo y aplastaran a más de veinte fanáticos.
Una hipótesis que se manejó vino a partir de la voz de Dagobert Banzio, el ministro de deportes marfileño, quién señaló que dentro del estadio había unos 50.000 espectadores y que la avalancha se produjo porque otros 50.000 que querían entrar a ver el partido derribaron la puerta para entrar al campo. Este testimonio sirve para demostrar la pasión que sienten los locales por el fútbol.
Si faltaba algo para echarle más leña al fuego de la pasión, la Copa Mundial de Fútbol FIFA 2010 se realizará por primera vez en el continente africano, y la sede oficial será Sudáfrica. El sólo hecho de entrar será motivo de honor y orgullo para cualquier país del continente más pobre del mundo.

Medios de Comunicación y deportes


Los Juegos Olimpicos de Atlanta 96 fueron el quiebre

La creación del diario Olé, la revista Mística y la señal de cable TyC Sport fundaron una nueva forma de percibir al fútbol y los deportes en nuestro país. Poco a poco, El Gráfico iría perdiendo terreno hasta desaparecer.


Por Marcela Ojea

Quizás el gran acierto de TyC sports fue transmitir el deporte favorito de los argentinos sin competencia alguna. Quizás el éxito vino de la mano de su mejor programa: “Fútbol de Primera”. O quizás haya sido la cobertura en profundidad de los Juegos Olímpicos de Atlanta, Estados Unidos en el año 1996, la que lo consagró con todos los laureles. No se puede afirmar que factor fue el decisivo, porque es muy probable que hayan sido los tres en conjunto, y seguramente alguno otro más, pero lo que no se puede discutir que ese gran monstruo del grupo Clarín, ha acaparado millones de televidentes todos los fines de semana, y también en los días hábiles.
Desde su creación, el 3 de septiembre de 1994, como fusión del Grupo Clarín y Torneos y Competencias nacería la primera señal que pasaría deportes durante las veinticuatro horas: TyC Sports. Si bien inicia su actividad en 1982 a partir de un programa de golf, se hace famoso por la producción de Fútbol de Primera en 1985. Una vez hecha la unión, la empresa no pierde tiempo y crea la Televisión Satelital Codificada y firma un contrato con la Asociación de Fútbol Argentina (AFA) que le permitían transmitir en exclusividad los partidos de la primera división de fútbol nacional por más de una década; ese beneficio luego se extendería por varios años más.
Carlos Avila, el director de TyC Sports, quería fundar el ESPN argentino para eso compró los derechos de básquet, voleibol, algunos torneos de tenis, entre otros. Los primeros años de vida fueron complicados: compartieron los estudios con Canal Trece, los trabajadores muchas veces no tenían los viáticos suficientes para cubrir acontecimientos como la muerte de Carlos Monzón, o había faltantes de cámaras para los móviles.
Pero está situación poco a poco mejoró, y el quiebre fue la transmisión de los Juegos Olímpicos de Estados Unidos en el 1996, fue una cobertura profunda y llena de detalles. Hasta ese momento, en nuestro país, nunca se había efectuado algo así; por ejemplo en los de Barcelona se habían transmitido por canales de aire, partidos en los que nos representaba Gabriela Sabatini, pero nada más.
Prueba del gran momento de los medios, es que en los noventas el dólar encontraba paridad con el peso argentino, lo que le permitió poder costear los precios de los derechos de transmisión de los Juegos Olímpicos, y el Mundial de Francia 98.
La prensa gráfica del Grupo Clarín en esos años sacó a la venta el Diario Olé, su objetivo era captar a los hinchas de fútbol a partir de la cobertura del día a día de sus equipos favoritos, era pensada para atraer a las masas con las noticias inmediatas; dedicándole a cada club dos o más páginas según la importancia de los hechos. El fanático no tendría que esperar al lunes para saber lo que sucedió durante toda la semana. Todos los días y a muy bajo costo tendría toda la información lo que requería conocer. Además no debería comprar un diario entero para leer un suplemento, Olé era puramente deportivo, lo que incluía el balompié, automovilismo, tenis y lo más relevante de las demás disciplinas. En el mundial del 98, Olé se imprimía en Francia y se podía conseguir en todos los puestos de diarios de ese país.
En abril de 1997 aparecía en el mercado, la revista Mística, publicación que acompañaría los días sábados al Olé. El magazine nació por la necesidad de publicidad para solventar los gastos del medio, el tono era totalmente distinto al del diario, e intentaba captar a los intelectuales que preferían análisis, crítica y lecturas atemporales. Ricardo Roa, el director de Olé definía a la revista como “el espíritu del deporte”, ya que proponía una nueva mirada, reportajes con los protagonistas, historias e investigaciones especiales.
En sus ciento ochenta y seis números, sorprendió con impactantes producciones de fotos, abordó las vivencias, y se caracterizó por notas jugadas que no eran mediáticas, como crisis en las instituciones y las internas de Barras Bravas.
Si bien los medios especializados en deportes crecieron hasta volverse intocables, especialmente los del grupo dirigido por Ernestina Herrera de Noble, también desapareció del mercado la revista deportiva más antigua de la Argentina: El Gráfico. Durante los sesenta, ser tapa del semanario era considerado tan valioso como una medalla, porque representaba notoriedad internacional y ascenso social; la publicación empezaría a perder credibilidad cuando la última dictadura militar - 1976-1983 – llegaba a su fin, por su apoyo a las medidas y funcionando como órgano interno de los represores. La falta de grandes acontecimientos deportivos, la muerte o retiro de sus colosales escritores, y la llegada de TyC Sports en los 90´ la hirió a extremo.
Estos grandes monstruos, consolidaron lo que se puede apreciar en la actualidad como medios exclusivos de deportes. Empresas periodísticas creadas para vender una mercancía que es la información, pero que carece de análisis crítico.

La tierra más exótica


Australia y el básquet

Es un país que conserva sus raíces prehistóricas. Sus deportes están asociados a la vida acuática. El básquetbol no tiene muchos adeptos.

Por Marcela Ojea

Imaginemos un país que tenga como vecinos a animales acuáticos, o sea imaginemos una isla. La isla más poderosa del mundo siempre ha sido Gran Bretaña, y justamente esta tiene que ver con la nación que describiré más adelante. Australia es un bellísimo territorio en el medio del océano, ubicado en el continente Oceánico.
Su vecino más próximo es Tasmania, ambos pertenecen a la Commonwealth -asociaciones de diversas entidades políticas que, de forma voluntaria, ofrecen una simbólica o real fidelidad a la Corona británica-. Entre estas entidades políticas se encuentran cincuenta y cuatro estados soberanos y algunos territorios dependientes, como Australia que tiene hace un par de años un gobierno autónomo.
Posee una fauna singular, tiene hasta trescientas mil especies de animales, de las cuales sólo unas cien mil se han catalogado. Allí hay animales que tienen su origen en la etapa en la que todavía formaba parte del macrocontinente de Gondwana, estas especies son autóctonas de Australia, y reflejan el aislamiento respecto de otras masas terrestres. En el resto del mundo sólo se pueden conocer en zoológicos: ornitorrincos, canguros que en muchos casos es domestico, koalas, gatos tigres y diablos de Tasmania.
Así como su vida animal es variada y exótica, la flora también lo es. Tienen veintidós mil especies de árboles, el noventa por ciento es autóctono, y muchos de ellos endémicos, es decir, que no se encuentran más que en esta zona.
Además la isla tiene diferentes zonas a lo largo de su superficie: un territorio tropical, uno templado y una zona de desierto. Lo lógico es pensar que sus más de veinte millones de habitantes viven dispersos por el territorio, pero no. Australia es rara hasta el extremo, su población es una de las más concentradas del mundo; un noventa por ciento ocupa el tres por ciento de la superficie que es básicamente ciudad. El resto del territorio se utiliza para la cría de vacas y ovejas.
Siguiendo con las curiosidades de este lugar, sus aborígenes siguen formando parte del territorio y sólo una parte mínima fue eliminada por los europeos. Hoy son más de doscientos mil trescientos aborígenes los que viven en suelo australiano manteniendo su estructura organizativa y lengua; incluso cada región de Australia cuenta con un Consejo Territorial Aborigen, y la mayoría de ellas poseen centros y organizan festivales y celebraciones propias de la cultura.


Básquetbol: un deporte para pocos

El gobierno del Primer Ministro de Australia, Kevin Rudd, posee fuertes políticas para incentivar la práctica de deportes tanto profesional como amateur.
El país tiene más de ciento veinte organizaciones deportivas nacionales, clubes y miles de organismos estatales y regionales; y se estima que seis millones de personas practican semanalmente algún deporte. Allí las actividades favoritas de los fines de semana están asociadas al aire libre y al agua, como el surf, la natación y pesca.
A su vez la economía nacional es favorecida por la industria recreativa y deportiva, ya sea a través del empleo en deporte o empresas que producen bienes para desarrollar disciplinas competitivas.
El deporte más seguido por televisión es el Rugby League, una variante australiana del rugby tradicional, luego son amantes de las competencias automovilísticas –en la ciudad de Melbourne se encuentra uno de los circuitos más populares en los que se suele realizar competencias de Formula uno-, luego viene la televisación de los partidos de Básquet.
La National Basketball League (NBL), o Liga de Baloncesto de Australia, es la máxima competición profesional de básquet del país desarrollada exclusivamente por los hombres. Fue creada en el año 1979 y siempre se disputó en la temporada de invierno. En la actualidad la disputan ocho equipos, siete ubicados en las ciudades australianas de Adelaida, Cairns, Gold Coast, Melbourne, Perth, Townsville y Wollongong y otro en Auckland, Nueva Zelanda. En 1998, se cambiaron las fechas de competición pasando a la temporada de verano para evitar competir con el fútbol australiano.
Los mejores años de la liga fueron a finales de la década de los ochenta, pero luego la disciplina comenzó a perder prestigio por problemas económicos que hicieron que varios equipos desaparecieran y otros se trasladaran a instalaciones más pequeñas para recortar gastos. En esa época el patrocinador de la liga era Mitsubishi Motors, por los problemas graves que estaba pasando la Liga la cadena de televisión ABC dejó de transmitir los partidos, lo que dejó al deporte al borde de la desaparición. Recién en el 2004 “Fox” se comprometió a pasar los partidos y como consecuencia llegó un nuevo patrocinador, la multinacional Philips, con esto la liga recuperó su prestigio perdido.
Los equipos más ganadores de la Liga son tres, los cuales se alzaron con la victoria en cuatro oportunidades: los Perth Wildcats, los Adelaide 36ers y los Melbourne Tigres.
Las mujeres rechazan abiertamente el Básquetbol, prefieren un deporte similar al Cestobol que también se juega con pelota, la razón es sencilla, en las escuelas estatales se enseña y practica el Netball.

El netball es un deporte femenino, similar al korfball holandés y a la pelota al cesto argentina, y con una estructura de juego emparentada con el básquetbol. Se juega en un campo de treinta metros por quince dividido en tres partes iguales, con dos canastas colgadas de un poste en los extremos. Hay siete jugadoras que sólo se pueden mover en zonas determinadas y no pueden moverse con la pelota en las manos, se deben realizar una serie de pases hasta que el esférico sea entregado a la tiradora, ella será la que deberá encestar.

Las paredes limpias no dicen nada


Investigación sobre los grafitis y el fútbol en la ciudad de La Plata

Por Marcela Ojea


La Plata es una metrópoli moderna y bien planificada, está diseñada en un cuadrado de cinco kilómetros de lado, con amplias y rectas avenidas y diagonales y numerosos parques y plazas por lo que es conocida como “ciudad de las diagonales”. Es el centro administrativo de la provincia y sede universitaria… pero además tiene dos equipos de fútbol participando en la primera división del torneo de AFA.

El hecho de ser sede de una universidad implica que todos los años lleguen a la localidad una multitud de jóvenes a estudiar las diferentes carreras que ofrecen las Facultades del lugar, pero también quiere decir que esos nuevos habitantes tienen que pasar por un periodo de adaptación que implica formar parte de las tradiciones del nuevo hogar.

Gimnasia y Esgrima La Plata y Estudiantes de La Plata, el Lobo y el León, los triperos y los pincharratas son las opciones futbolísticas que ofrece la city, y que los nuevos residentes no pueden eludir; al poco tiempo de llegados “los novatos” deben decidir por uno o por otro, incluso si ya poseen un club de fútbol desde su lugar de origen es muy probable que los cambien, por las nuevas amistades o por el ritmo de vida de la ciudad que cada lunes tiene un mismo tema de conversación: los resultados de equipos locales.

Pero el amor por los dos referentes futbolísticos de la zona no sólo se puede evidenciar por los diálogos de los lugareños, los programas de radio discuten de ello, los diarios escriben sobre los acontecimientos, los barrios se autodefinen por uno de los dos colores, e incluso los paredes hablan de las pasiones que generan el lobo o el león.

En este mundo moderno donde ya nadie cree en la idea del progreso y no se tiene confianza en las instituciones, el por qué es simple, no existen lideres o agentes en los cuales confiar que todo es posible, no se sabe que es lo “que debe hacerse para lograr tener un mundo más feliz y mejor”, como afirma el pensador moderno Zygmunt Bauman.

Y en ese mundo viven jóvenes que no saben que sucederá con ellos, si tendrán un futuro, una vida como la que anhelan; mientras todas las instituciones y los poderes caen ante las evidencias de fraudes, arreglos e hipocresía, allí está el fútbol, ese deporte que une a multitudes, ese juego que agrupa a más gente voluntariamente que ninguna otra cosa en la actualidad, allí está bello y radiante con sus colores, con su gente, con sus canciones, que mantiene intacta la pasión aunque ya tenga más de 100 años de vida en el mundo. La pelota ha estado presente en la historia de cada niño del siglo XX, de trapo, de goma, de cuero o de lo que sea, pero está y estuvo. Está en cada parque, en cada canchita improvisada y también está en los pocos potreros que van quedando.

Y no es sólo un balón, es muchísimas cosas más… es una tradición, un amor que se transmite de padre a hijo, de madre a hijas, de tíos a sobrinos, de amigo en amigo, son valores y una forma de vida, o simplemente una manera de “pertenecer a”, cuando hoy por hoy se sigue viviendo en el sálvense quién pueda, en un individualismo tajante que lleva a la desintegración en todos los ordenes de la vida. “Esta incertidumbre en vez de unir, aísla a los sujetos haciéndolos individualistas, lo que hace que no haya intereses comunes” afirma Bauman. Especialistas en este llamado arte callejero están seguros que "los que utilizan la pared para ser escuchados con ésta antigua técnica del graffiti son el brote de una nueva generación de jóvenes hartos de que nada ocurra, de que nada cambie. Jóvenes que reclaman un mundo un poco menos asfixiante, cansados de tantos obstáculos incuestionables".

Pero el fútbol une, integra, por un momento no se hace diferencia y son todos iguales, cantan y se identifican: llevan los mismos colores, están en el mismo lugar en el mundo, se pertenece a algo, se es alguien. Es por eso que los jóvenes que recurren a las paredes para expresar algo, a veces hacen referencias a términos de pertenencias por lugar de residencia o se identifican por afecto o desagrado: “bruja capo”, “pincha puto”, “lobo cagon”, “el mondongo es tripero” o “city bell es pincha”.

De la misma manera, también hay diseminados por la ciudad graffitis que dan cuenta de identidades que quieren comunicarse, ya que expresarse es una necesidad social e individual que busca satisfacerse por cualquier medio. La identidad se distingue por alteridad “yo soy esto porque no soy lo otro”, por ejemplo los escritos que dicen “53%”, “la 22”, “dale campeón”, “te corrimos por acá”.

Las paredes parecen ser también un buen “lugar para observar el estado de ánimo colectivo”. Sin perder de vista que los que pintan no representan a todos los sectores ni a todas las edades, sino que son depositarios de ansiedades grupales, de miedos, de fantasías, de ilusiones y desilusiones, que ellos se encargan de comunicar al resto de los platenses: “la pasión que me demora”, “desde la cuna hasta el cajón”, “te juro amor eterno”, “sos mi vida”.

Expresiones de amor o de odio, graciosos o agresivos, los mensajes en las paredes abundan por todos lados, y la temática del Fútbol no queda afuera. Hasta me arriesgaría a afirmar que los que hacen referencia al deporte son los mayoritarios en esta ciudad. Sirven como descarga de emociones, para que todos sepan ese amor a los colores, como burla o como reafirmación de identidades, los hay espontáneos, elaborados, los más individuales casi íntimos. Lo cierto es que están ahí, irrumpiendo para dar color al decorado. Modifican la escenografía, confunden a los actores, y de seguro que si los borran, volverán a aparecer.

DATOS:

 El barrio Mondongo pertenece a la ciudad de La Plata. Abarca desde calle 60 hasta 72, desde calle 1 hasta 120. según cuentan los vecinos allí nació el hincha tripero más querido, el Dr. Rene Favaloro.
 City Bell es una localidad que queda dentro el Municipio de La Plata. Allí se encuentra el Country Club del Club Estudiantes de La Plata, lugar donde el plantel de primera división realiza los entrenamientos, también alberga a las canchas de otros deportes de la institución.
 53%: el dato salió de un censo realizado por el Diario El Dia. El mismo arrojó que el 53% de La Plata era hincha de Estudiantes de La Plata.
 La 22 es el nombre de la hinchada de Gimnasia, lleva ese nombre en honor del líder más famoso de la misma “el loco” Fierro, dice el mito que Fierro siempre llevaba consigo un arma calibre 22.
 TE CORRIMOS POR ACÁ: el término correr hace referencia al aguante de las hinchadas de fútbol. Correr al otro significa que es poco hombre porque no se “paró”, “no se la aguanto”, “no luchó” por su honor.

Desde la cuna, hasta el cajón


Estudiantes de La Plata
Crónica de un partido de fútbol

Fin de semana por medio alrededor de 27.000 personas se reúnen en el Estadio Ciudad de La Plata para ver al club de sus amores. En las tribunas los hinchas pasan de la calma al total descontrol.

Por Marcela Ojea


El sol calienta duro y parejo la tarde del sábado 8 de noviembre. Son las cuatro y viente, y la cola, que aguarda tras la reja, es de más de doscientas personas.
—Llegan temprano muchachos, eh- anuncia el cuidador del lugar.
—Dale flaco, abrí la reja…-le pide un chico de doce años
—Abrí la reja, la p… que te parió- canta muy alto un muchacho de unos veintiochos años, está tan colorado como un tomate.
Alguien se le une.
—¡¡¡Abrí la reja, la p… que te parió!!!
La canción se hace pegajosa, y a los pocos segundos, casi todos cantan a coro, y otros le pegan patadas al alambrado. La policía se empieza a agrupar para evitar desmanes.
—¡¡¡Abrí la reja, la p.. que te parió!!!¡¡¡Abrí la reja, la p… que te parió!!! ¡¡Abrí la reja, la p… que te parió!!! ¡¡¡Abrí la reja, la p… que te parió!!!
El encargado de la seguridad, un hombre petiso, pelado y que siempre está serio se acerca a ver lo que pasa, y anuncia.
—En diez minutos se abren las puertas, muchachos.
—Chúpame un …. –el colorado, no pronuncia la última palabra, lo mira fijamente a los ojos, articula dos silabas, y se agarra los genitales con las dos manos.
Llegan tres colectivos escolares, y empiezan a bajar hombres con trompetas, bombos, zurdos y muchas banderas en bolsas de alpillera. Un muchacho de pelo largo con la cara encendida se acerca a la reja.
—¿Qué pasa, pa?—le pregunta al colorado.
—Acá el pelado este, no nos deja pasar todavía.
—Eh pelado, ¿por qué no abrís la puerta, que los muchachos queremos pasar? A los muchachos no nos gusta esperar, ¿sabés?
El pelado habla por un handy y le asiente con la cabeza al encargado de abrir la reja. Los seis policías se forman, tres mujeres y tres hombres y se disponen a hacer el cacheo correspondiente. Poco a poco la gente empieza a entrar, algunos chicos corren con unas banderas grandes dobladas bajo el brazo. Pasados los tres controles, introducen los carnets de socios en los molinetes e ingresan a la tribuna del Estadio Ciudad de La Plata.
La cancha es una estructura redonda que se encuentra hundida en la tierra, similar al nido de pájaros que se construyó para los juegos olímpicos de Pekín. Está bordeada por unos soportes de hierro blancos que sirven para sostener el techo, que nunca se colocó.
En las barandas, cada hincha o agrupación cuelga su trapo en el lugar que se ganó por tener “aguante”, o sea seguir al equipo. Aunque siempre existe algún “inadaptado” que olvida las reglas.
—Eh, eh, eh ¿Qué hacemos, pa? Sacá esa mugre de ahí o te tiro con bandera y todo por la fosa—Amenaza un hombre alto y corpulento de lentes oscuros.
El chico se va, se acerca a sus amigos, y le saca de la mano a un compañero un porro, aspira profundamente, y niega con la cabeza.
Sobre la cabecera de la popular hay una cabina de transmisión sin terminar, los hinchas trepan hasta allí y despliegan grandes tiras rojas y blancas y las atan en el otro extremo, además de un adorno, sirve para que los líderes de la barra se sostengan de ellas, mientras están parados sobre los para-avalanchas. Desde allí colocan una gran lona que tiene estampada la frase “La Banda del León”.
Todavía falta una hora para que comience el partido y los casi veinte mil lugares de la popular ya están ocupados, salvo el hueco que se deja para la barra. De fondo se escucha las publicidades leídas por la voz del estadio, y la música de los bombos y trompetas que se encuentran en la entrada, aguardando que el árbitro pite el inicio del juego para hacer su ingreso triunfal.
Poco a poco se cuelgan más y más banderas: Dolores, Chascomus, Brandsen, Vos sos mi botella de alcohol, El Chapa está, Bernal, City Bell, Berisso, Ensenada, Magdalena, Punta Indio, la vida por los colores, Bilardo Dios, entre otras.
Existe un acuerdo implícito, si vas a la cancha, debes ir vestido con los colores de tu equipo, por eso por todos lados se ven camisetas de bastones rojos y blancos, las hay de todas las campañas, desde la casaca campeona del `82 hasta la última que usa Estudiantes en la Copa Sudamericana. Pero no sólo se ven remeras deportivas, sino también buzos, pantalones, camperas, gorros, binchas y sombreros de fabricación propia como el que usa Fabricio.
—Se me ocurrió después del 7 a 0 al lobo—le comenta a sus amigos, todos se ríen cómplices de la travesura. Fabricio luce un gran pene y dos testículos en su cabeza con los números alusivos al resultado del encuentro histórico disputado el 15 de octubre del 2006.
—Che loco, está buenísimo. ¿Me haces uno?
—Qué “lorca” que hace. Cocacoleroooo –le gritan a coro a un hombre que lleva una bandeja plástica sobre su cabeza.
De pronto se escucha la voz del estadio que anuncia:
—Cuatro veces campeón nacional, tres veces campeón de América.
Toda la tribuna deja de hablar y se queda atenta. De la manga salen dos hombres disfrazados de leones con la camiseta del club, y una bandera en la mano. Recorren toda la cancha incitando a la gente para que cante.
—Estudiantes campeón interamericano.- Continúan hablando desde los parlantes
Todos aplauden.
—Estudiantes campeón del MUNDOOOOOO
—Estudiaaaaa, estudiaaaaa, estudiaaaa-gritan todos los presentes, extendiendo los brazos.
En eso sale el rival al campo de juego, en la tribuna visitante todos aplauden y saltan, en la local todos chiflan o insultan. Empieza el duelo de hinchadas.
—Hay que saltar, hay que saltar el rey de copas, no existe nunca más…
—Pincha-rata, los p… de La Plata
—Avellaneda, Avellaneda. Hay una banda, que tiran tiros, que tiran piedras, son las p… de Avellaneda
—Hace la cancha, la p… que te parió. Hace la cancha, la p… que te parió.
De pronto, paralelamente a la manga inflada, sale el equipo estudiantil vestido de negro y gris, para diferenciarse del rival que está de blanco. En seguida la parcialidad local canta:
—Pincha mi buen amigo, esta campaña volveremos a estar contigo. Te alentaremos de corazón, esta es tu hinchada que te quiere ver campeón. No me importa lo que digan, lo que digan los demás, yo te sigo a todas partes, cada vez te quiero más…
En la general todos saltan, gritan, cantan y aplauden. El cielo se llenó de papelitos, y el aire está viciado por las bombas de humos de colores. Cuando el escenario esta visible nuevamente, comienzan los saludos a los ídolos del club, el canto se prolonga hasta que el personaje, levanta los brazos y aplaude a la hinchada.
—Olé olé olé olé, bruja brujaaaaa
—Calderón Calderón Calderón….
—Boselli, Boselli, Boselliiiii
—Agustín, Agustín, Agustín.
En el césped, arbitro pita y la pelota empieza a rodar, en la tribuna el sonido de los bombos se incrementa a medida que la barra avanza repleto de banderas y humos de colores desde una esquina hasta el hueco que la gente le había dejado detrás de los arcos, tras ellos queda un rastro de olor a pasto quemado. Durante diez minutos los músicos interpretan un reggeaton con una letra que hace alusión al club local.
—Pincha te vengo a alentar, yo te quiero de verdad. De visitante o de local, la banda es un carnaval. Sin lógica ni razón, te aliento desde el tablón. Cuando mires para atrás, la banda siempre va a estar. Oh oh oh la banda del tricampeón. Oh oh oh te alienta de corazón…
En la cancha, Leandro Benítez gambetea a tres hombres vestidos de blanco.
—Bien, chino. Dale chinito, viejo y peludo nomás. Bien, nene. Noooo chino, la p… que te parió, sos un inútil. –El hombre se tira de los cabellos y levanta los ojos al cielo- Por dios, jugás en primera...
El número 23 estaba solo frente al arquero, pero a la hora de definir hizo cualquier cosa, y tiró la pelota a la tribuna.
—Eh flaco. ¡A los jugadores no se los insulta, eh! Acá se viene a alentar. Si querés putear anda a tu casa y míralo por televisión.
—Eso, como querés que el pibe no se ponga nervioso, si hay boludos como vos que lo putean.-se le unió un anciano que tiene una oreja en lo que dice la radio, y la otra en las discusiones que se desarrollan a su alrededor.
La gata Fernández un muchacho menudito, corre solo con la pelota en el area, y un defensor del equipo contrario lo cruza, y el rubiecito rueda por el suelo.
—Penal. Gritan todos y las miradas se dirigen al árbitro del encuentro, el hombre de naranja se hace el que no vió nada, le dice que se levante al diez del pincharrata y que se reanude el juego.
—No cobra nada este hijo de mala madre.
—Sabino, hijo de p…, la p… que te parió.–cantan a coro las veintisiete mil almas del león de La Plata.
La banda toca otro tema y pronto empiezan todos a entonar.
—Yo te quiero tricampeón. Yo a vos te sigo, vos sos mi vida. siempre te voy a alentar, sos lo más grande de la Argentina. Vayas a donde vayas, esta es tu hinchada que siempre alienta. Vamos león, vamos a ganar, queeeee la banda está de fiesta. Vamos león no falles a hinchada la que te sigue en las buenas y en las malas. Vamos león no falles a tu gente, no somos amargos como es independiente. Yo soy así, al pincha yo lo quiero. Vamos a mataaaaar a todos los triperos.
Mauro Boselli recibe un pase de la “gata”, el arquero sale mal, y el ex delantero de Boca lo acribilla, y pone el marcador, uno a cero a favor del local. La tribuna explotó en ese momento.
—Y dale, y dale, y dale pincha, dale. Y dale, y dale, y dale pincha, dale. Y dale, y dale, y dale pincha, dale.- la gente se abraza, los que hacía un rato se peleaban ahora se palmean la espalda y se besan en las mejillas, la alegría es generalizada.
Inmediatamente todos se acuerdan de su clásico rival que está pasando un mal momento y el cantito sale solo, la banda los acompaña.
—Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta, se va a la b— nadie en toda la tribuna se queda quieto, todos saltan, cuanto más alto, mucho mejor.
En el medio tiempo, aplauden a los jugadores que regresan a los vestuarios, algunos se sientan, y otros continúan cantando como si el apartido todavía se estuviera jugando. Entonces se acuerdan de la copa en la que Estudiantes participa.
—Vamos pincha vamos, ustedes pongan huevo que ganamos. Vamos a traer la copa a la Argentina. La copa que perdieron los bosteros y las gallinas. Vamos pincha vamos, ustedes pongan huevo que ganamos. Vamos a traer la copa a la Argentina. La copa que perdieron los bosteros y las gallinas.
Al poco tiempo, la emoción se contagia y los que estaban sentados, se ponen de pie, y cantan y saltan como niños caprichosos que quieren que la madre les compre un chocolate.
El segundo tiempo es una copia de la primera etapa, pero la atención está centrada en el partido que el león debe jugar con Argentinos Junios en La Paternal por la Sudamericana.
—Señores dejo todo, me voy a ver al pincha. Porque los jugadores me van a demostrar: que salen a ganar, que quieren salir campeón, que lo llevan adentro; como lo llevo yo…
Sabino se lleva el pito a la boca, levanta los brazos, pide la pelota y el partido se termina. La cancha es invadida por periodistas y fotógrafos. Los jugadores aplauden a la hinchada, y los fanáticos alientan a los deportistas.
Los seguidores, se abrazan, se besan, y sonríen. El show acaba de terminar, se deberá esperar cinco días para sentir la misma adrenalina que se vive en los noventas minutos, para que los miles de corazones vuelvan a latir al unísono por una sola cosa.

sábado, 31 de octubre de 2009